La escala Kinsey

Tomando una idea de Bob de vivaelpop.com y el Argeòleg glamurós, quiero hablar de sexo con los lectores del Circo. Para ello usaremos la escala Kinsey, que califica de 0 a 7 la sexualidad humana. Lee las opciones de 0 (exclusivamente hetero) a 7 (asexual) y elige la opción que mejor te define. Los resultados de algunos famosos son interesantes, algunos son oscilantes según etapas. Mi querida Alaska ha estado, según ella, entre el 2 y el 5. Por supuesto, las respuestas pueden ser anónimas. En fin… lo dicho ¿qué te gustan más, las chirlas o los camarones?

 

0 Exclusivamente heterosexual. El individuo por lo general no desarrolla afecto que no sea amistad con otros de su mismo sexo, sean heterosexuales u homosexuales.

1 Heteroflexible en segundo grado. El individuo acepta amistades de cualquier sexo y preferencia sexual. Se considera a sí mismo como heterosexual, y todavía no admite tener otra preferencia sexual. Mayormente tiene relación con el sexo opuesto, aunque también siente una curiosidad por los de su mismo sexo, pero en la mayoría de los casos esto es interpretado como fantasías o juegos.

2 Heteroflexible en primer grado. Aunque el individuo ya puede empezar a tener un ligero afecto a otro del mismo sexo, aún sigue siendo mayor la prevalecencia en las relaciones que sostiene con el sexo opuesto, y debido a ello, aún trata de ocultar esas fantasías que conllevan a una posible preferencia sexual con menor prevalecencia.

3 Bisexual. El hombre desea a otros hombres y a las mujeres por igual. La mujer desea a otras mujeres y a los hombres por igual. El individuo bisexual no es muy notable, pero lleva sus relaciones de manera más abierta, y además puede entender perfectamente tanto al heterosexual como al homosexual, por lo que es muy difícil que se desarrolle algún tipo de aversión u odio contra ambos grupos.

4 Homoflexible en primer grado. En este grado, al individuo supuestamente le empieza a gustar menos el sexo opuesto. En el caso de los hombres, aprecian la belleza femenina sin morbosidad y de forma más equilibrada, es decir, deja de enloquecer por el sexo opuesto. La mujer sigue frecuentando a los hombres, pero su desinterés en ellos no es tan notable.

5 Homoflexible en segundo grado. El individuo frecuenta mayormente a los de su mismo sexo que del opuesto, por lo que las relaciones que lleguen a tener con alguien del sexo opuesto se limitan sólo a la amistad.

6 Exclusivamente homosexual. Sólo pueden sostener relaciones con gente de su mismo sexo, que en el mejor de los casos también sea homosexual, pero prácticamente pudiendo ser de cualquier preferencia sexual, aunque puede no estar de acuerdo con las ideas de un bisexual, por lo que muchas veces puede desarrollar bifobia, como consecuencia de una previa heterofobia.

Asexual. Este individuo no se inclina hacia ningún grupo, y por lo general no disfruta el sexo.